Gracias por leerlo :D

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sábado, 15 de mayo de 2010

17. ¿Esa llamada me cambiaría la vida?

-Sí. - Cogí aire y ella me apretó más fuerte la mano- Le quiero y le echo de menos, pero tengo la sensación que él no era mi futuro. Mi vida era completamente monótona a su lado desde que vinimos de Londres. Siempre hacíamos lo mismo y pensábamos lo mismo, y comíamos en los mismos sitios y él nunca quería abandonar esta ciudad. Ya tiene aquí su empleo y le va muy bien. Yo necesito saber que he vivido, saber que hay algo más que estos cuatro sitios de siempre… A mí me enferma la rutina con la que he vivido hasta ahora, todos los días me parecían igual…

Rompí a llorar en un llanto aún más fuerte que el de antes.
Un llanto imparable.
Lucía me miraba trataba de consolar pero algo en mi pecho decía que no podía parar.
Dicho en alto me había sonado a la ruptura más absurda de la historia.
¿Una chica que lo deja todo porque todo va igual de “bien” que siempre?
A Clara le debería estar sonando todo a una broma, pero no era así.
Ella me soltó las manos y me dio un abrazo.
Era lo que necesitaba.
Poco a poco mi llanto paró.
Cuando ya parecía haber cortado aquel río de lágrimas ella cambió de posición.
Ella se puso una mano en la barbilla y se hizo un silencio.
Encontré un pañuelo en mi bolso ya que no paraba de moquear.
Clara miraba al infinito.
Estaba pensando en algo.
- Carmen… ¿no eres feliz aquí?-dijo con una voz preocupada.
- Si, soy feliz por que tengo a mi familia y a mis amigos aquí. Pero tengo un “algo” que me dice que este no es mi sitio y que estoy esperando algo... Si eso no pasa, con el tiempo ya pediré un traslado o lo que sea.
Ella seguía en su posición de estar escuchándome pero a la vez seguía con la mirada perdida.
Sonó su móvil rompiendo el silencio.
Miró la pantalla.
- Discúlpame es necesario que lo coja.-dijo con la mirada preocupada de dejarme sola.
- No te preocupes Clara, cógelo. Estaré bien.
Ella asintió con la cabeza y se fue rápidamente a cogerlo al pasillo y comenzó a hablar en inglés con algún familiar o conocido.
Ella hablaba muy bajito.
En realidad somos los españoles los que hablamos a voces.
Mire el reloj y vi que eran las cuatro.
Por suerte tenía la tarde libre y no tenía prisa.
La esperé en el sofá mientras me servía otra copa de vino.
Sabía que por mucho que me doliera me vendría bien hablar del tema.
De hecho ahora me sentía mucho mejor que antes.
Lo había dicho en alto.
Había sonado todo igual de absurdo como me había imaginado.
Había hablado de esto con Lucía y con Mery pero creo que ellas piensan que la ruptura es temporal.
A veces es más fácil contarle las cosas a alguien que acabas de conocer, alguien como Clara.
Aunque Clara era diferente, ella se había comportado como una amiga o como una madre cuando no había necesidad de que me abrazara…
Preferí no pensar mucho en el tema.
Luego caí en la cuenta que ella sabría lo que es sufrir por amor cuando te quedas viuda a los 19 años.
Eso sí que tenía que ser un palo.
Tenía que entender que Alberto era como mi marido sin papeles de por medio y esto era casi como un divorcio.
Agité la cabeza para borrar aquella imagen de mi cabeza de maridos y divorcios.
Solo quería pensar que me había quitado peso de encima.
Preferí distraerme.
No había caído en la cuenta que al lado del sofá se encontraba un revistero muy curioso lleno de revistas del corazón.
Me asomé a ver dónde estaba Clara.
Ella seguía hablando a la vez que miraba por la ventana en el pasillo.
De vez en cuando soltaba una carcajada o un te quiero.
¿Quién sería?
Al mirar de nuevo al revistero vi que la portada de la primera revista que aparecía el chico tan guapo que había visto esta mañana en el bar.
Cogí la revista y me di cuenta que debajo justo había otra revista en la que también aparecía su cara.
¿Como la gente puede estar tan obsesionada con ese chico de 24 años?
¿Clara también estaría obsesionada con él?
Abrí la revista y otra vez estaban las caras de siempre.
Opté por dejar la revista en el mismo lugar en donde estaba.
Justo en ese momento ella colgó y volvió al sofá.
Yo hice como que no había visto las revistas.
Se acercó a mí con un paso lento como quien piensa en algo grande, en algo esperanzador y espectacular.
Su sonrisa era de oreja a oreja.
Su expresión era de alivio.
¿En que estaría pensando Clara para mirarme así?
Me daba miedo esa cara de tal alegría cuando yo le acababa de contar mis penas.
Me miraba con esperanza.
¿Me había perdido algo?
¿Sería por la llamada?
No… Ella me quería decir algo con esa mirada y no sé el qué.



Aún.

1 comentario:

  1. Pues yo tampoco tengo idea de qué querría decir con la mirada... asi que cuentanoslo prontito!!!

    Besosssssssssssssss

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